Abordar
la Cultura es plantear un tema con acepciones muy diversas por cuanto está
relacionado con multiplicidad de contextos y de allí que, esta implica
considerar todo cuanto se sabe y se tiene. Por lo tanto, definirla es quizás
complejo, sin embargo, tal como lo dice
textualmente Tejeria(2011),” …tampoco
puede negarse que la cultura es lo popular, lo preservado en las memorias
locales de los lugares más recónditos y pequeños del país, lo que se expresa en
los espacios públicos urbanos a través de colectivos anónimos que dejan su
huella de graffitis, los chicos con guardapolvos blancos jurando la bandera en una escuela
rural o citadina, lo que cambia y se transforma con vértigo o con rémora, o lo
que a partir de un sincretismo conmueve al espíritu y a la razón…”
Considerando
que la cultura se apoya en la acción educativa para desarrollarla y consolidar
una identidad se puede decir que la
educación dispone un vínculo “…que favorece el mejoramiento de las capacidades
humanas para participar y fomentar esos procesos de renovación y
enriquecimiento de la cultura”, de esta manera lo expresa Guedez( 2005);
es importante destacar que las instituciones educativas deben cumplir una
función primordial en la orientación para realizar actividades vinculadas con
la cultura. A tal efecto, es necesario que el docente asuma el rol de promotor
social, que sea capaz de fijar metas con objetivos claramente definidos al
conjugar las acciones de todos los miembros para lograr una mejor calidad
educativa, prestar atención a la cultura y tradición de su región.
Al
respecto, se detectó en observaciones directas realizadas por el investigador,
un profundo desconocimiento por parte de los jóvenes que cursan estudios en
esta institución, en lo que respecta a las costumbres y tradiciones de la
localidad y de la zona de influencia del instituto; así como también se
constató una muy baja frecuencia de realización y auspicio de actividades
culturales por parte de la institución.
Esto
trae como consecuencia, que los jóvenes no conozcan lo suficiente sobre su
cultura, tradiciones y costumbres; convirtiéndolos en individuos carentes de un
sentido e identidad nacional, lo que les coloca en una situación de
vulnerabilidad, desde el punto de vista personal y ciudadano, ya que no tienen
un marco de referencia social lo suficientemente sólido. Además, la cultura, su
práctica y conocimiento, favorece la adquisición de valores personales y
sociales, tales como la cooperación, solidaridad y el respeto, por parte de los
estudiantes.
Dentro
de este contexto, el Instituto Universitario de Tecnología de los Llanos
(IUTLL) como proyecto educativo cultural, entendiéndose que es la pionera y
máxima casa de estudios universitarios de la zona, es el punto óptimo para
dinamizar y preservar las diferentes manifestaciones que hacen parte del
patrimonio cultural de la comunidad, por lo tanto, debe jugar un papel
protagónico en el rescate de la identidad cultural. Sin embargo, en el trabajo
diario se ha observado que adolece de esta condición: siendo que se desarrollan
muy pocos actos de índole cultural que se identifiquen con el acervo de la zona
de influencia subestimando un medio eficaz de comunicación para dar paso a la
participación entre sus miembros.
Por
ello, el instituto comprometido con el rescate de las tradiciones, costumbres y
sentir de su comunidad, se está consolidando con los verdaderos principios de
ente generador de desarrollo, cambio, socialización; así como un punto de
encuentro del quehacer cultural, lo cual se está afianzando por medio de la puesta
en práctica de los Programas Nacionales de Formación (PNF) y de las estrategias
metodológicas que integren a los estudiantes-docentes-comunidades.
En
este sentido, mantener viva la identidad cultural de un pueblo o zona, es
asegurar en este espacio, los principios, los valores indispensables para el
desenvolvimiento y el comportamiento en su medio de los individuos; valores que
se gestan en: Justicia, sabiduría, valentía, amor, veracidad, sinceridad,
lealtad, fidelidad, confianza, modestia, humildad, paciencia, virtud,
perseverancia, entre otros. Es
así que uno de los fundamentos de la educación, está simplemente en la
promoción participativa de la actividad cultural, donde se recogen todas las
manifestaciones, vivencias y haceres de sus miembros, con los cuales se
construye el modelo educativo de la institución, que no es más que un bien
social de primer orden como cultura democrática. Ante la situación planteada, se considera
relevante realizar el estudio de la promoción de la actividad cultural como
herramienta para el desarrollo de la zona de influencia del IUTLL, Núcleo Valle
de la Pascua
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